Créditos - Erick Morales para Gaia Amazonas

Noviembre 17, 2025

¿A qué nos referimos cuando hablamos de conectividad en la Amazonía?

Desde hace diez años, ANA promueve la salvaguarda de la conectividad en sus dimensiones ecosistémica, social y cultural como el camino más efectivo para proteger este bioma. A partir de 2 procesos territoriales, te explicamos cómo se ve esto en la práctica.

Concebida de manera integral, la salvaguarda de la conectividad en la Amazonía puede ser una de las estrategias más efectivas para que la región pueda seguir desempeñando su rol en la regulación de los sistemas de soporte de la vida (estabilización de la temperatura global, patrones de lluvia y abastecimiento de agua, almacenamiento de carbono, entre otros) y para contener la pérdida de biodiversidad y la crisis climática.


De ahí que la Alianza NorAmazónica (ANA), de la cual hacen parte nueve organizaciones de la sociedad civil de Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, apueste por una compresión holística de la conectividad construida desde perspectivas complementarias que, además de abordar su dimensión ecológica, abarca otras dimensiones como la social y la cultural.

Conversaciones de la Amazonía: Encuentros Regionales para fortalecer la conectividad en la Amazonía

Bajo la premisa de que la complementariedad entre diversos sistemas de conocimiento es el camino para encontrar respuestas y soluciones que aseguren la vida en el planeta, desde el 2021, ANA organiza y facilita los Encuentros Regionales para el Intercambio de Conocimientos ‘Conversaciones de la Amazonía’ que promueve diálogos horizontales entre quienes habitan esta región y otros actores decisivos para su futuro.


Estos diálogos se han convertido en el sello de la Alianza por honrar su naturaleza de visibilizar y promover el intercambio entre ejercicios y experiencias territoriales que los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales de la Amazonía implementan directamente, centrándose en asuntos clave para fortalecer la conectividad como: modelos de gobernanza, iniciativas de economías amazónicas locales y ejercicios de monitoreo comunitario, entre otros.


Todos estos ejercicios y experiencias territoriales contribuyen a la salvaguarda de la conectividad, y por ende, plantean elementos esenciales para informar, desde la perspectiva amazónica, las discusiones globales sobre cambio climático y biodiversidad, y los acuerdos nacionales e internacionales que se derivan de estas.


En 2025, Conversaciones de la Amazonía celebra su quinta edición proponiendo un diálogo alrededor de las tres dimensiones de la conectividad, a través de experiencias a escala de paisaje, es decir, que involucran a diversos actores y figuras de protección en torno a un mismo propósito y planteando una reflexión sobre lo que sucede cuando se debilita la conectividad y cómo se vive en los territorios de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales, al ser ellos quienes realmente comprenden y dimensionan qué está en riesgo y qué se pierde cuando se fragmenta el bosque.


Así se ve la conectividad en sus tres dimensiones: experiencias en la región al norte del río Amazonas

La experiencia “Cartografía de lugares sagrados: una herramienta para el monitoreo territorial” de los pueblos Uwottüja y Ye´kwana de la Amazonía venezolana es un buen ejemplo de la importancia de los sistemas de conocimiento indígenas en la protección del territorio y del potencial que tiene su convergencia con los conocimientos occidentales.

La integración de conocimientos ancestrales, como mapas trazados a partir de recorridos de pensamiento, con nuevas tecnologías, como la localización geo-espacial, ha permitido localizar lugares de alto valor simbólico y cultural para los pueblos Uwottüja y Ye´kwana. Estos lugares coinciden, y no por azar, con áreas de alta diversidad biológica y de especial importancia ecológica para la conectividad hidrográfica y territorial. Este ejercicio de cartografía ha posibilitado la recuperación de historias de origen de estos pueblos y su transmisión a nuevas generaciones.


Esta fue una de las experiencias participantes en la cuarta edición de Conversaciones de la Amazonía (2024), en la que se dialogó sobre ‘Estrategias de vigilancia, control y monitoreo para la protección territorial’, y que ejemplifica cómo estas herramientas son ejercicios de memoria, de transmisión intergeneracional de conocimientos, y de gobierno y protección territorial.


Aunque el mapeo de lugares sagrados inició con el objetivo de demarcar los territorios de los de los pueblos Uwottüja de Autana y del Pueblo Ye´kwana en cumplimiento de la Constitución de Venezuela, el impacto de este proceso va más allá de lo territorial. En un trabajo conjunto con la Fundación Wataniba, organización que hace parte de ANA, que se constituye en un proceso que fortalece la conectividad en sus tres dimensiones.


La titulación de un territorio como estrategia para asegurar la conectividad ecológica: un paso importante, pero no la garantía total.

La declaración de territorios como áreas naturales protegidas o como territorios indígenas es fundamental para salvaguardar la conectividad. Sin embargo, ante las demoras en los procesos de demarcación y sin garantías estatales para hacer frente a las presiones y amenazas, tal y como sucede en algunos países de la Amazonía, la mera titulación de estas figuras de protección es insuficiente. Por eso, los ejercicios de gobernanza que implican el manejo y ordenamiento territorial desde los sistemas de conocimiento propios son el camino hacia la autodeterminación y el pleno ejercicio de gobierno, y garantía de la conectividad ecológica y cultural de la Amazonía.

Otro ejemplo de ello es la experiencia de Vigilancia Comunal para la Seguridad Territorial de la Cuenca del río Ampiyacu Apayacu de los pueblos indígenas Bora, Murui, Ocaina y Yagua de la Amazonía peruana, acompañada por el Instituto del Bien Común (IBC). Con esta experiencia de vigilancia comunal se abrieron espacios de diálogo que derivaron en acuerdos para el manejo sostenible del recurso pesquero como bien común, fortaleciendo los sistemas alimentarios y el sentido de pertenencia y de responsabilidad con el territorio. Para ello, el conocimiento ancestral y los acuerdos construídos entre los pueblos indígenas locales hacen parte de las herramientas de política pública en materia de control y vigilancia. Este caso es un referente de cómo se cristaliza la dimensión social de la conectividad.


Desde la conciencia de que el bienestar territorial trasciende fronteras geopolíticas, la protección de la conectividad en sus tres dimensiones debe ser pensada de manera transfronteriza y regional. De ahí que Conversaciones de la Amazonía sea un encuentro en el que se piensa y se fortalece el intercambio en esta escala, entre diferentes pueblos y comunidades locales para encontrar puntos en común y complementariedad en la diferencia.


Puesto que el territorio es el origen, el objetivo de los Encuentros es informar las discusiones locales, nacionales, regionales e internacionales para que se tengan en cuenta las conclusiones y recomendaciones que emergen de los procesos territoriales; y a través de ello se conviertan en guía de las políticas que se implementen en función de la protección de la Amazonía. En ese sentido, el más reciente Encuentro tuvo como fruto una serie de recomendaciones sobre estrategias comunitarias de protección territorial en la Amazonía para informar las discusiones globales sobre biodiversidad.